21.5.05

El círculo se ha completado

Concluyó la saga galáctica, al menos por ahora, con el mejor final que uno podía esperarse, un episodio tan bueno que hace que huela a muerto sus dos antecedentes, "La amenaza fantasma" y "El ataque de los clones". Quizás el mayor problema de aquel comienzo es que había muy poco que contar, Anakin es un niño bueno, conoce a Qui-Gon Jin que piensa que es el elegido de la profecía (¿Damien?), Obi-Wan lo toma como aprendiz, Anakin se enamora y Palpatine está al acecho, mete varias escenas de persecuciones de relleno y fin. Pero había que contarlo y el tiempo dirá si George acertó o no, al menos esta vez escuchó a los fans que suplicaban la muerte de Jar Jar Binks, al final este personaje pasa sin pena ni gloria en dos planos en los que no dice ni mú (¿le cortaría Anakin esa larguísima lengua en alguna escena eliminada?).

Si en los dos primeros episodios había poco que contar, en el tercero sobra el contenido, por lo que la película tiene un ritmo inmenso que no deja lugar al aburrimiento, Lucas prometió que sería el mas oscuro y violento y lo ha cumplido, a la manera de Star Wars claro. Sorprende la escena del exterminio a los jóvenes jedis y emociona la rebelión de los clones junto a la partitura de unos de los grandes genios del arte, John Williams, que recuerda a "La lista de Schlinder". Por supuesto CGI por un tubo, pero esta vez bien hecha de verdad, unos efectos que crean un lastre que existirá siempre con la tecnología digital, dada la facilidad para crear efectos especiales y el abuso del mismo.

Ese ha sido uno de los problemas de la nueva saga, la credibilidad de los entornos, porque no es lo mismo el Lucas que en 1975 emprendió aquel proyecto de "Las aventuras de Luke Starkiller", luego "Star Wars", con la presión de la Fox para que terminase el rodaje, una ILM en pañales que no daba una y hasta la hospitalización de Lucas por stress, al final ese esfuerzo e ilusión se notó en la gran pantalla. Luego cuando ves imágenes del rodaje de la nueva trilogía con un 99% de pantallas azules y a un George Lucas con bermudas y aire acondicionado relajado en su silla esperando la hora del bocata da algo de pena, pero así es la vida, ya veremos como recordamos este presente dentro de 25 años y lo próximo que venga.