Uwe de Wendetta (II)
Quedaba lo mejor de la noche y lo que muchos esperábamos. Hace un par de meses, Uwe Boll retó a cualquiera que odie sus películas a un combate de boxeo en toda regla. Cinco iban a ser los elegidos, siendo Carlos Palacios, madrileño y jevi para más señas, uno de los elegidos. Desde su blog y a lo largo de algunas semanas con un tono de humor bastante friki, Carlos, o Million Dollar Jevy como se hacía llamar, relataba en forma de videos su entrenamiento diario con parodia incluida.
Todo estaba preparado, Un Uwe sonriente dando vueltas de un lado a otro a modo de calentamiento esperaba la entrada del que iba a ser su contrincante, mientras, Juan Manuel de Prada, enmascarado a lo El Santo presentaba el evento con soltura nombrando al jurado presidido por el coñazo de Paul Naschy, y al arbitro, director del festival. Instantes después hizo su aparición Carlos con un Oscar en la mano soltando una de las frases de la noche, lo que vino luego merece ser visto en el video íntegro de lo acontecido.
Todo estaba preparado, Un Uwe sonriente dando vueltas de un lado a otro a modo de calentamiento esperaba la entrada del que iba a ser su contrincante, mientras, Juan Manuel de Prada, enmascarado a lo El Santo presentaba el evento con soltura nombrando al jurado presidido por el coñazo de Paul Naschy, y al arbitro, director del festival. Instantes después hizo su aparición Carlos con un Oscar en la mano soltando una de las frases de la noche, lo que vino luego merece ser visto en el video íntegro de lo acontecido.
Muchos se preguntaban el porqué de todo este espectáculo, está claro que a ambos le beneficiaba dicha pelea, Carlos tiene su web de la que no dudamos habrá aumentado sus visitas estas últimas semanas, y Uwe sus películas. Vale que los que estamos en el mundillo conocemos de sobra a Boll y sus pifiadas, pero el gran público no, hasta antes de este combate. La jugada les salió bien ya que era sorprendente la cantidad de medios que se volcaron con el evento, al final el combate fue lo de menos aunque se notaba que el alemán se lo tomaba demasiado en serio frente al chaval, que sin tener ni idea de boxeo solo rezaba porque sonara la campana del tercer asalto de una vez.

Desde otro punto de vista, Boll daba algo de penilla, y es que no tiene demasiada lógica que un hombre que es homenajeado por su trayectoria cinematográfica sea al día siguiente destino de hostias por parte de un crítico que piensa como la gran mayoría de los cinéfilos, Boll no es tonto, conocía muy bien su situación pero aún así puso la mejor de sus sonrisas saludando y haciéndose fotos con todos los asistentes.
Puede que muchos después de este espectáculo vean al alemán cervecero de otra manera, como persona eso sí, sus pelis al menos por ahora siguen siendo una mierda.
Puede que muchos después de este espectáculo vean al alemán cervecero de otra manera, como persona eso sí, sus pelis al menos por ahora siguen siendo una mierda.


<< Home